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"Mas
de Trescientos Músicos"
Sería
una banda incomparable, única, magistral,
tremendamente
hermosa, con vivencias para contar
por
miles y lazos fraternales arrebatadores. Me lo
preguntaba
mientras visitaba la página web de la
Sociedad
Filarmónica "Nuestra Señora de la Oliva"
de
Salteras: ¿ cómo sonaría,
como sería ese
concierto
que agrupara a todos los componentes
desde
su fundación, va ya para casi cien años, si el
inexorable
paso del tiempo no hubiera marcado su
huella
de forzadas ausencias?. Más que navegar me
sumergí
en cada uno de los
rincones que nos
ofrecen
las nuevas tecnologías y repasé
uno por
uno
los nombres de todos y
cada uno de los
componentes
que han pasado por esta banda y los
que
ahora nos traen esa tremenda realidad de una
actividad
musical tan fructífera.
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Y
son más de trescientos esos nombres, esas historias de pentagrama vivo.
Más de trescientos músicos para
una banda
con el nombre de la patrona de un pueblo que suena a gloria desde que
uno empieza a subir por
el Aljarafe.
Quien se
acerque a esa "casa de la música" que es la sede de la banda, ese lugar
donde no sólo se intenta
afinar al
máximo sino que se preocupa de la educación de aquellos que casi sin
poder todavía agarrar entre
sus
infantiles manos el instrumento ya sienten la vocación musical, en
ese lugar, como digo, recién cruzada
la puerta,
a la izquierda hay toda una profesión de fe
grabada en piedra que en su comienzo afirma:
"En
memoria de
todos aquellos que formaron parte de esta banda". No hay mejor
declaración de principios. Este
grupo de músicos
se basa en lo que les enseñaron los que fueron, lo que
puedan aportar los que mantienen
ahora viva
la llama y, más importante, intentar transmitir
esté afán por descubrir cada vez que se lee una
partitura,
un mensaje de sensibilidad y esperanza
en lo bien hecho y de que, como se
lee en su web,
comprender que
"este arte no tiene límites, siempre hay algo nuevo que
aprender, siempre se puede hacer
mejor,
siendo el mayor de sus logros el haber
obtenido que los músicos de su banda disfruten con la
interpretación de la música".
Disfruten
pues de la música que la Banda de la Oliva pone en sus manos de la misma
manera que ellos lo
hacen
cuando la interpretan. Saboreen el
cuidado con que Pantión nos ofreció "
Nuestra
Señora de
Guadalupe " y
" Santísimo Cristo de las Siete Palabras " o la majestuosidad de lo
rotundo de " Expiración " o
"
La Sagrada
Lanzada ", obras que nos mantienen
en vilo como todo lo que realizó
ese maestro de la
instrumentalización
que fue Manuel Font Fernández. La banda nos trae al
Farfán de su etapa mas seria en
cuanto a
temática con la belleza de "
Al Santísimo
Cristo de la Exaltación " y esa genialidad del músico
sevillano, cuando su música adquirió un marcado carácter triunfal
y a la que puso por nombre " La Estrella
Sublime "
compuesta el mismo año que Mariano San Miguel
nos desgarraba el alma con " Mektub ". Para
seguir,
la música del prolífico y genial
Gámez Laserna
que te encoge el ánimo
cuando suena " Saeta
Cordobesa",
una de sus primeras composiciones.
Y para
completar, tres joyas que sólo puede
salir del espíritu inquieto de esta banda: La
magia de
trasladar
el sentimiento de una noche de
Jueves Santo que se nos convierte en Madrugada y que
Turina
soñó con "
Margot ", el romanticismo de
Jacinto Guerrero
expresado en " Candelaria " y ese presagio de
mundo que
acaba quizá dejando paso a uno no
se sabe si mejor pero si diferente que evoca el sonido
fúnebre de
" El Ocaso de los Dioses " expresión para banda
de la música que Richard Wagner compuso
para acompañar el
fin de los
días de Sigfrido.
Cierren
los ojos y déjense llevar por la
música de la Banda de la Oliva y si
algún día sus pasos le
encaminan
hacia Salteras vaya y conozca personalmente a sus
componentes. Son unos músicos geniales...
son mejores
personas.
José Manuel García Castro
Director del Programa " Cruz de Guía "
Cadena Ser
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