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Clavesol
Miércoles 22/Dic/2004 19:16
foros : http://www.patrimoniomusical.com
"Noche del
Jueves al Viernes Santo" (Joaquín Turina, 1914
Faltan dos días para que se grabe
por primera vez, se edite, “Margot”.
Aunque habrá que conformarse con un
fragmento
de esa comedia lírica de
Joaquín Turina, concretamente una parte del segundo acto,
la marcha “Noche
del Jueves al Viernes Santo”.
He aquí que estamos ante un hecho de importancia, puesto
que aunque Margot se
estrenó
en su día y después poca
gloria ha vuelto a tener, una banda, como
la Oliva de Salteras, va a tener el
excelente
honor de grabar por primera vez,
desde hace noventa años, un fragmento de “Margot”.
“Noche
del Jueves al Viernes Santo” se incluye en “Margot”,
compuesta en 1914 y estrenada ese mismo año el 10
de
octubre en el Teatro de la
Zarzuela de Madrid. La obra, a la luz de la documentación
que existe en Internet
(documentación
que me la bajé hace tiempo y perdonad pero no me acuerdo ya del
enlace ni he vuelto a dar con él)
se
compuso en el transcurso del verano de 1914
(junio-julio-agosto), durante la estancia de
Turina en Sanlúcar de
Barrameda.
Pero todos estos datos técnicos de la
obra podrán leerse con el libro que se
adjunta en el CD que la
Oliva lanza
pasado mañana, día 24 de diciembre, y también,
para los curiosos (como yo) en la página
web de la
banda, donde se
insertan precisos datos
de “Margot”, con
detalles del libreto y la trama de la obra.
Desde luego
que
han tenido la deferencia de colgar, antes de que salga el
disco, buena parte del contenido de los textos, donde
se explica
muchas cosas del gran trabajo discográfico.
http://www.laolivadesalteras.org/
El
encuadre de esta pieza es importantísimo, emana de esa
efervescencia que surgía en la época, primer tercio del
XX,
con compositores muy volcados en
cultivar el nacionalismo, corriente musical
que persigue enaltecer los
valores
culturales, la música popular, los paisajes, a
través de la música, convirtiéndola en fuente de culto. Música
que
respira cadencias andaluzas, música popular, descripciones de
rincones, paisajes andaluces o españoles, música
de
proyección y difusión de los valores de la tierra.
Joaquín Turina no era ajeno a esto,
es más, estaba inmiscuido en
el
movimiento, empujado por aquella incitación
que Albeniz le
lanzó cuando Don Joaquín
Turina empezaba a componer. Ya había dejado
su huella nacionalista en “La procesión
del Rocío” (1913, opus 9), y un año después lo
volvía
a refrendar con “Margot”. Por eso
escuchar Margot es escuchar aquella
época, escuchar “Noche del Jueves
al Viernes Santo” es vivir la
Semana Santa de Sevilla de 1914, una pieza breve e intensa,
brillante, emocionante, que
mantiene
en tensión al oyente, una marcha de ensueño, embriagadora, con
embruje y encanto. Una joya que la Oliva
transcribe
para banda y que esperemos no quede en la carpeta de
reparto, sino que sus notas busquen la figura de
un palio
para deleite del pueblo sevillano.
No debemos menospreciar este baluarte del
nacionalismo que, repito, tanto impregnó en la marcha
procesional.
Hasta
ahora una interpretación de la
Orquesta Joven de Andalucía en
1997 nos saciaba la curiosidad. Ahora
podremos
acudir a un documento editado en condiciones
con interesantes comentarios de José
Manuel Bernal.
Pasado
mañana saldremos de duda y podremos escuchar cómo se queda
“Noche del Jueves al Viernes Santo”
en
banda
de música, algún trozo se escapó en El Llamador de hace ya
semanas, pero no se pudo percibir en conjunto.
Ahora la
cuenta atrás cesa y el día 24 está más que presente. Y llegado
aquí me surge una apreciación curiosa: hace
diecisiete
años, cuando el calendario marcaba estas fechas, un genio de
nuestra música procesional vivía sus últimos
días; en
su casa esperaba con esperanza la entrega de
su alma a Dios, alguien se iba de este mundo. Ahora siento
como
si, prácticamente, ese mismo día una
pieza musical de alta emoción vuelve a nacer a
través de un CD, sí,
diecisiete
años después el mes de diciembre
pasa de ser negro por el
óbito de un genio a brillar
por el
alumbramiento
de un gran trabajo.
A continuación inserto el contenido de la carta que
Joaquín Turina envió el 9 de octubre, la víspera del
estreno de
“Margot”,
a Víctor Espinós, a
la sazón crítico musical. Creo que en ella podemos
leer perfectamente la intención
del
Maestro al escribir esta obra, que
contiene libreto de Gregorio y María
Martínez Sierra y está catalogada como
la número
11 de Joaquín Turina (opus 11):
Mis deseos y esperanzas
al escribir Margot no son otros que
ayudar al resurgimiento del drama lírico
español, haciendo una
partitura en la que la técnica, aunque
sea compleja, no estorbe a la claridad; si el
resurgimiento actual es un
hecho, es precisa la colaboración del público, y a este señor no
conviene darle el
opio en música. He
procedido como en casi todas mis obras, por eliminación, no
empleando más materiales
que los
precisos. La trama de
composición está bien clara
y los temas son concretos. La armonía
completamente moderna,
evitando las cadencias vulgares y
el contrapunto completamente eliminado, a
excepción de un pequeño trozo
fugado.
La historia de Margot
empieza en marzo [1914] en el teatro Price, durante
una representación de Las
Golondrinas, aunque estaba
decidida antes del estreno de Usandizaga. Procedimos por un
viaje a Sevilla, y
otro a París,
estudiando la obra sobre el
terreno. Después se ha ido fabricando la obra, a la
par libro y
música, escena por
escena, y en perfecta comunión de
ideas siempre. El libro se terminó a mediados de
agosto; yo terminé la
música a fin de agosto [desde el 18 de mayo] y la
instrumentación el 27 de septiembre
[desde el 1 de julio]. (...)
Andalucía es, sin
duda, fuente de lirismo para
compositores andaluces. Tan maltratada ha sido por los
extranjeros y los
forasteros, que me parece inútil insistir en ello. El
fondo del sentimiento andaluz es triste,
¡y se empeñan en una continua
pandereta!
Creo que la
importancia de la partitura empieza en el 2º cuadro del acto 2º
(... es imposible hacerlo antes),
y he empleado
la declamación cantada. Este número y el último, terrible
mezcla de alegría desenfrenada y
desesperación, son los más
importantes de la obra. El público dirá... .»
El público dirá... eso me pregunto
yo, ¿el público puede llegar a
decir algo de esta obra? Porque apenas se
conoce.
Nótese que el mismo
Joaquín Turina destaca el 2º cuadro del acto 2º, es
decir, la parte de la obra donde
se
encuentra “Noche del Jueves al Viernes
Santo”. Por algo será.
Dejemos aquí este
mensaje para volcar en él nuestras emociones cuando el disco de
la Oliva llegue a nuestras manos.
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