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"D.
Antonio González Álvarez".
"Toda
una vida......."
D. Antonio
González Álvarez, Músico de larga trayectoria en la Sociedad
Filarmónica
Ntra. Sra. de la Oliva, habiendo tocado diversos instrumentos dentro de la misma y
enseñado a jóvenes músicos en sus inicios como
tales.
Han sido
60 años tocando, los últimos con un instrumento que le encanta el
Saxofón.
Cuenta D.
Antonio con expresión emocionada y plena de añoranza: "Llegado el
momento de la inauguración de la nueva Academia Musical, quisiera hacer
memoria y
recordar algunas vivencias de mi trayectoria musical.".............
"En el año 1.943 me apunté a mi querida Banda de la Oliva, a la que jamás he
olvidado y que no olvidaré hasta el fin de mi vida. |
"En aquellos años de post-guerra, tan dura, yo tenía 11 años y ya llevaba
algunos trabajando, guardando
"ganao", que era lo único que podía hacer. En el campo había mucha gente trabajando y escuchaba yo a
algunos que eran músicos decir: "Hemos estado tocando en el Real de
la Jara y ¡vaya como nos pusimos de
comer!, pronto iremos a Prado del
Rey, que también se come bien". Como se carecía de tantas cosas y
principalmente de comida, me dije:"Ya estoy yo apuntándome a la
música". Hablé con D. Joaquín de la Orden
y me apunté.
El primer método de solfeo lo daba la Banda, pero el que lo rompía o lo perdía ya
tenía que comprarlo por
cuenta propia, y yo, como trabajaba
con el "ganao",
me lo llevaba al campo y un día lo partía el perro, otro lo
perdía; en
definitiva, un desastre y mi padre me decía: "Hijo no ganas para
libros".
El
"Maestro Joaquín" me animaba mucho porque veía que no se me
daba mal, así que me dio un instrumento
y en 1.945 a la edad de trece
años hice mi primera Semana Santa y fue muy dura. Teníamos que ir andado
desde
Salteras hasta Camas y de ahí cogíamos el tranvía Sevilla,
después andando hasta la Parroquia. En aquellos años
empezábamos el
Domingo de Ramos en la Hermandad de la HIniesta, que salía a las dos de
la tarde de San
Julián y se recogía a las dos ó tres de la madrugada.
Al terminar nuevamente a buscar el tranvía, volver a Camas
y de allí
regresar andando a Salteras. Así toda la semana.
Recuerdo
también cuando hacíamos Alcalá del Río el Jueves Santo y a
continuación la Madrugá en la Algaba,
pues me quedaba dormido de pie.
En
aquellos tiempos D. Dionisio Ortiz del Corral tocaba el saxofón tenor y
muchas veces tocábamos juntos
lecciones a dúo. él estaba más preparado
y salía a tocar con varios grupos de músicos y me propuso ir con él.
De esa forma toqué con la Banda de Guillena, con unos "enanos" de
Triana, con la Taurina, con la Banda del
Maestro Tejera, con un grupito de
La Rinconada; en fin, todo lo que salía, siempre y cuando no tuviera
servicio
con mi Banda de la Oliva.
Cuando
llegó la hora del servicio militar, D. Joaquín me aconsejó, ya que
éste me veía preparado, que me
fuese a una banda militar ya que podría
hacer la carrera. Me habló de la banda militar de Cádiz, en la que
estaba
el Subdirector Ballesteros, un Brigada músico que venía a tocar
con nosotros y era una buena persona, pero me
destinaron a Palma de
Mallorca. Entonces mi padre habló con "Artillo" para ver como
se podía arreglar y éste le
respondió que si prefería ir a la banda de
"Soria 9" que estaba en Sevilla y nada más cerca de casa,
aunque yo
insistía en ir a Cádiz y dijo: "Nada, si quieres ir a
Cádiz a Cádiz irás".
Llegó la
hora de incorporarme y me dio D. Joaquín una carta de recomendación para
"Ballesteros" y cuando
llegué a Cádiz le encontré, nos
saludamos, me preguntó en qué Compañía estaba y a los dos días vino a
buscarme diciéndome: " Antonio te voy a poner de asistente del
Teniente Director, ya que de momento la banda
está completa y no
hay instrumentos para todos, con el teniente estarás muy bien, no vas a
tener trabajo ninguno
y mucho tiempo para estudiar".
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Mi problema era que yo
no tenía instrumento y ni una peseta para que me dieran clase
por
lo que escribí a D. Joaquín exponiéndole el caso y me mandó un
clarinete de 15 llaves
que era lo que había. Cuando me escuchó el Brigada tocar me cogió para muchas
formaciones y acabé tocando en el Regimiento y la banda de Cádiz " Educación y
Descanso". Posteriormente un sargento me dejó un clarinete
"sistema" y toqué también en
la banda municipal de
Cádiz.
Llegó la hora de
licenciarme y me fui con la pena de no poder reengancharme, ya que
necesitaba 2.000 pesetas para poder comprar un clarinete y dar
algunas clases para aspirar
a la plaza de cabo, pero mi padre no me
pudo mandar ese dinero, era el año 1.955 y
corrían malos tiempos.
Me coloqué en el Instituto
Nacional de Colonización y me casé en 1.957 y he criado a
mis hijos lo mejor que he podido. En 1.992 me jubilé y gracias a Dios disfruto de una
pensión digna para vivir. |
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Quiero reseñar que
he contribuido todo lo que he podido a esta Banda, dándole un
impulso a la Academia
de Música en el año
1.975, junto con José Orden Orden, "Joselito".
En poco tiempo nos hicimos cargo de dar
clase a los chavales. Él llevaba a los más adelantados en una furgoneta al Conservatorio y yo les daba
clases
de solfeo e instrumento en la Academia todos los días desinteresadamente, hasta los años 90; y con gran
alegría y felicidad de
ver como está hoy la Banda y el nivel musical que tiene.
En 1.998 hice mi última Semana Santa, porque mis piernas duelen demasiado de tantas horas al pie
del
cañón,
sin embargo, sigo vinculado a mi querida Banda, encargándome de los Archivos, del Repertorio y
asistiendo a todos los conciertos
ayudando en lo que me es posible.
Pero voy envejeciendo, y va
llegando ya la hora de la retirada definitiva, que seguro que me costará
mis
lágrimas".
Antonio González
Álvarez. Departamento de Archivos de la Banda de la Oliva
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